El nardo de Narciso



El nardo de Narciso es un blog donde cada día uno y quince de mes voy a publicar un microrrelato, una reflexión ficticia, elaborada y artística. Y cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia. O no. Al principio un tema musical (dale al play). En medio, una pintura.

El nombre surge como un juego de palabras. Para un tartamudo es un tormento, os lo aseguro. La pronunciación fonética de la grafía n es de las peores que pueda afrontar alguien con problemas de pronunciación, sobre todo si empieza palabra. Uno.

Dos. El nardo y el narciso son dos flores, muy aromáticas y simbólicas. La primera aparece en la Biblia. La segunda coge el nombre de una fábula mitológica muy vigente. El aceite de nardo fue con el que María, hermana de Lázaro, unge la cabeza y los pies de Jesús sin reparar en la cantidad, aunque era un aceite preciado y costoso. Fue símbolo de amor y gratitud. (Mr 14:3-9; Jn 12:3-8; Mt 20:2.)

Tres. Lo habrás pensado. Para las mentes más calenturientas, el título puede evocar  la imagen de un individuo llamado Narciso exhibiendo su miembro viril. La po..., vamos.

Todo en la vida tiene más de un significado, y de dos, y de tres. Cuatro.

Hoy sigue habiendo muchos Narcisos que piensan con el nardo, políticos narcisistas y amantes que ya no son capaces de ungir al amado o amada con su más preciado aceite. Egoístas. Ególatras. Egocéntricas.

Entradas entrantes. Momentos. Cuentos. La historia de Narciso. Y en cada entrada, una pieza musical para escuchar de fondo. Esta entrada es a modo de presentación...


Eco y Narciso. John William Waterhouse.

El mito de Narciso es una historia de desamor, de amor por uno mismo y de amor no correspondido. La ninfa Eco ama a Narciso pero él es incapaz de amar. Tan solo siente el amor cuando ve su propia imagen reflejada en el agua.

Eco, castigada a pronunciar la última palabra de las palabras por otros pronunciadas, es incapaz de expresarle su amor y muere en una cueva donde se desvanece en el eco de su voz. Nuestro eco es Eco, que repite su impotencia hasta el infinito.

Narciso,  cautivado por su propia imagen, se suicida al comprobar que su reflejo jamás le corresponderá, que es solo una ilusión que se diluye en cuanto intenta tocarlo. Muere ahogado. Y en ese lugar florece una flor, un narciso.

Hay muchos Narcisos incapaces de amar, que son amados por flores que se marchitan lentamente a su lado, y que acaban siendo un eco de la voz que un dia fueron.

Pero esa será otra historia...









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